Que parametros tiene la tarifa 31a electricidad
El consumo excesivo de energía reactiva se penaliza, incentivando su corrección. Entre los parámetros a tener en cuenta está la discriminación horaria en tres periodos: punta, llano y valle. Sus parámetros clave incluyen la potencia contratada, el consumo energético en diferentes periodos y el factor de potencia.
Un factor de potencia bajo implica una utilización ineficiente de la energía. Se multiplica la energía (kWh) consumida por el precio correspondiente a ese periodo. Los parámetros de la tarifa 3.1A incluyen un término fijo por potencia contratada, que se paga mensualmente.
La tarifa 3.1A de electricidad es un precio regulado para clientes con potencia contratada superior a 15 kW. Además del consumo, la tarifa 3.1A considera la reactiva, una energía que no se utiliza para producir trabajo útil. Adaptar los consumos a las horas valle es clave para optimizar costes.
Este término fijo depende de la potencia contratada en cada uno de los tres periodos tarifarios. Los parámetros de la tarifa 3.1A también contemplan el alquiler del equipo de medida, un contador inteligente normalmente. El cálculo del importe final en la tarifa 3.1A depende de la energía consumida en cada periodo horario.
Este alquiler es un cargo fijo que se añade a la factura independientemente del consumo realizado.
Las herramientas de gestión energética pueden ser muy útiles para este fin. Analizar la potencia realmente necesaria es fundamental. Es importante verificar este costo y su correcto funcionamiento. Invertir en equipos correctores puede generar ahorros a largo plazo. Esta tarifa se caracteriza por tener tres periodos de facturación distintos a lo largo del día y la semana.
Además, se suman los cargos fijos por potencia contratada y alquiler del equipo. El precio de la energía varía significativamente entre estos periodos, siendo más caro en las horas punta. Se paga un precio por cada kW contratado en cada periodo (P1, P2, P3). Elegir la potencia adecuada es crucial para evitar sobrecostos innecesarios.
La tarifa 3.1A exige una gestión activa del consumo para evitar sobrecostos.