Caracteristicas de la obra del barroco la fuga
En esta sección, las voces se superponen aún más estrechamente. La fuga demuestra un dominio absoluto de la armonía. La fuga se construye sobre un diálogo constante entre las voces. La fuga, en su esencia, es un juego intelectual y emocional. Las voces entran sucesivamente, creando un efecto de persecución.
A la vez, ofrece una experiencia estética sublime. La modulación, el cambio de tonalidad, es un recurso clave. La fuga a menudo culmina con un stretto. La estructura es intrincada pero sólida. Cada repetición añade una nueva perspectiva. El compositor desafía al oyente a seguir el hilo musical.
Es una expresión del espíritu barroco. La complejidad y el virtuosismo son sellos distintivos.
Se aprecia la habilidad técnica del compositor. Luego, este tema se imita y transforma en diferentes tonalidades. Se crea una sensación de clímax y urgencia. La obra alcanza su punto álgido. La ornamentación y el detalle son elementos característicos.
La obra explora diferentes paisajes sonoros. Cada voz responde y complementa a las demás. El resultado es una armonía compleja. La fuga exhibe un orden riguroso, basado en reglas armónicas complejas.