Vino borgoña y sus caracteristicas
El roble aporta sutiles notas de vainilla, especias y tostado. Son perfectos para celebrar o acompañar aperitivos y postres. La crianza en barricas de roble francés añade notas especiadas y tostadas. Su acidez equilibrada y complejidad aromática lo hacen muy versátil.
Los aromas frutales se transforman en notas más complejas, como tierra, cuero y setas. La acidez y mineralidad complementan los sabores delicados de estos platos. Disfrutarlo es apreciar la sutileza de la naturaleza. Los vinos tintos de Borgoña suelen tener un color rojo rubí brillante y una acidez refrescante.
Los Grand Cru son los vinos más prestigiosos y complejos, con un potencial de envejecimiento excepcional. El Chardonnay es la uva blanca predominante en Borgoña, dando vinos secos y minerales. La cantidad de roble nuevo utilizada varía según el productor y el vino.
Visitar la Borgoña es sumergirse en un mundo de viñedos, bodegas y pueblos encantadores. También funciona bien con quesos de cabra y ensaladas frescas. El terruño de Borgoña, con su geología única y clima continental, define el carácter de sus vinos.
Su estructura tánica es fina y elegante, permitiendo una larga evolución en botella. La caliza y arcilla aportan mineralidad y complejidad. Descubrir el Crémant es ampliar el horizonte borgoñón. Se puede aprender sobre la historia, la cultura y las tradiciones vitivinícolas.
Desde vinos frescos y cítricos hasta opciones más ricas con notas de mantequilla y avellana.
Explorar esta clasificación es adentrarse en el corazón de Borgoña. Representa la elegancia y sutileza de la región. La viticultura en Borgoña se basa en la tradición y el respeto por el medio ambiente.