Parametro b de racah
Esta comparación facilita la comprensión de las tendencias periódicas en las propiedades atómicas. También ayuda a optimizar la composición para obtener las propiedades deseadas. Se ajusta el valor de B hasta que la concordancia sea óptima. Influye directamente en la separación energética de los términos espectroscópicos.
Estos efectos se reflejan en el valor de B. El estudio de la dependencia de B con la temperatura es importante en espectroscopía de alta resolución. El concepto del parámetro B de Racah se extiende a sistemas más complejos que átomos aislados. El cambio en B refleja los cambios estructurales inducidos por la presión.
En moléculas y sólidos, se puede definir un B efectivo.
Este proceso requiere el uso de software especializado y un buen conocimiento de la teoría. Esto es especialmente importante en el estudio de materiales a alta presión. No se calcula directamente a partir de primeros principios de forma rutinaria. Al aumentar la distancia, la repulsión electrónica disminuye, y B se reduce.
El parámetro B de Racah cuantifica la repulsión interelectrónica en átomos y iones. Estos estudios ayudan a mejorar los modelos teóricos de la estructura electrónica. Permite predecir las propiedades ópticas y magnéticas del material. Valores más grandes indican una repulsión más fuerte entre los electrones.
En química inorgánica, el parámetro B de Racah se utiliza para entender el espectro de complejos de metales de transición. Este desdoblamiento es responsable de las propiedades ópticas y magnéticas de estos complejos. Permite corregir las energías calculadas con el formalismo de Hartree-Fock.
El valor de B complementa el parámetro de desdoblamiento cristalino, Δ. La determinación experimental de B se realiza mediante la comparación de los espectros electrónicos teóricos y experimentales. Su estudio permite caracterizar el enlace químico y las interacciones entre los átomos. Su determinación experimental requiere el análisis detallado de espectros atómicos.
La comparación con cálculos ab initio, aunque desafiante, permite validar la precisión de estos métodos.