Criterios diagnosticos dsm 5 fobia especifica
Es importante destacar que el DSM-5 proporciona criterios diagnósticos, no un tratamiento. La sensibilidad cultural es esencial para una evaluación precisa y ética. El DSM-5 enfatiza la importancia de considerar el contexto cultural al diagnosticar la fobia específica.
El apoyo y la comprensión son elementos cruciales en el proceso de recuperación. La persona reconoce que este miedo es excesivo o irracional, aunque esta conciencia puede estar ausente en niños. La evitación activa del estímulo fóbico o la resistencia con intensa ansiedad es un rasgo distintivo.
La distinción clave reside en la intensidad, irracionalidad e impacto del miedo. El objetivo es determinar la naturaleza, intensidad y duración del miedo, así como su impacto en el funcionamiento diario. Identificar el especificador es fundamental para planificar el tratamiento adecuado.
El DSM-5 también considera la edad de inicio de la fobia específica, que suele ser en la infancia o adolescencia. Este miedo o ansiedad causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento. El tratamiento debe abordar tanto la fobia específica como cualquier otro trastorno comórbido.
Un criterio clave del DSM-5 es que la respuesta de ansiedad debe ser desproporcionada al peligro real que presenta el objeto o la situación. La exposición al estímulo fóbico provoca una respuesta inmediata de ansiedad, que puede manifestarse como un ataque de pánico.
La terapia de exposición ayuda a la persona a enfrentar gradualmente el estímulo temido en un ambiente seguro. El objetivo es reducir la ansiedad y la evitación asociadas a la fobia. La fobia específica, según el DSM-5, se caracteriza por un miedo o ansiedad intensa ante un objeto o situación específicos.
En el DSM-5, la fobia específica se considera un trastorno de ansiedad tratable. Es fundamental evitar la patologización de respuestas emocionales que son culturalmente apropiadas. El diagnóstico requiere una evaluación exhaustiva del impacto del miedo en la vida del individuo.
Una evaluación cuidadosa es esencial para un diagnóstico preciso. El DSM-5 detalla que el miedo o la ansiedad son persistentes, durando típicamente seis meses o más.