Preparación física general y específica
El descanso y la recuperación son tan importantes como el entrenamiento. Contribuye a una mejor postura y equilibrio.
La preparación física general sienta las bases para cualquier disciplina deportiva. El entrenamiento cardiovascular mejora la resistencia y la salud del corazón. Permite un mayor rango de movimiento en las articulaciones. Disminuye el riesgo de lesiones. La fuerza en las piernas y el core es esencial para los sprints y los saltos.
La flexibilidad en los isquiotibiales es fundamental. Los futbolistas requieren una preparación específica que incluye agilidad. Esto asegura un progreso continuo y sostenible. Previene lesiones y optimiza el rendimiento. Permiten que los músculos se reparen y se fortalezcan.
Busca mejorar la capacidad del cuerpo en su conjunto, sin enfocarse en movimientos específicos. Ignorar la recuperación puede llevar al sobreentrenamiento y las lesiones. Aumenta la intensidad y el volumen de forma gradual. Para nadadores, la preparación específica incluye ejercicios en seco.
Realiza ajustes en la planificación según sea necesario. Permite mantener un nivel de actividad física por más tiempo. Fortalece el sistema cardiovascular y reduce la fatiga. También se trabaja la fuerza en las piernas y el core. Evita cambios bruscos que puedan provocar lesiones.
Analiza los movimientos clave y las demandas físicas de la actividad.