Embolia y trombosis de otra arteria específica código cie 9
El diagnóstico es complejo y requiere pruebas de imagen especializadas. Esto puede resultar en dolor abdominal intenso y náuseas. La embolia en una arteria cerebral menor puede causar un accidente isquémico transitorio (AIT). La extremidad afectada puede sentirse fría y pálida.
El tratamiento puede incluir medicamentos anticoagulantes o procedimientos quirúrgicos para restaurar el flujo sanguíneo. El diagnóstico rápido mediante pruebas de imagen es fundamental. La trombosis de la arteria poplítea puede causar dolor intenso en la pantorrilla y el pie.
La falta de flujo sanguíneo puede llevar a la formación de úlceras.
El tratamiento puede incluir medicamentos o, en casos graves, la extirpación del bazo. La trombosis de la arteria esplénica puede causar dolor abdominal intenso en el lado izquierdo. La trombosis de la arteria tibial anterior puede provocar dolor y debilidad en la parte delantera de la pierna.
La pérdida repentina de la visión en un ojo es el síntoma más característico. El tratamiento busca restaurar el flujo sanguíneo y prevenir daños permanentes en los músculos de la pierna. El diagnóstico se realiza mediante exploración física y pruebas de imagen. Los síntomas incluyen dolor, debilidad y palidez en la extremidad.
La trombosis de la arteria oftálmica, aunque rara, puede causar ceguera súbita. El tratamiento se enfoca en restaurar el flujo sanguíneo y controlar la inflamación. La embolia en la arteria renal impide que el riñón reciba la sangre necesaria para su funcionamiento.
La evaluación vascular es necesaria para confirmar el diagnóstico. La intervención temprana puede prevenir daños permanentes al riñón. La obstrucción de la arteria subclavia por embolia o trombosis puede comprometer la irrigación del brazo. Este bloqueo súbito del flujo sanguíneo dificulta la llegada de oxígeno a las paredes del intestino grueso.