Las características de las capas de la atmósfera
La exosfera es la capa más externa de la atmósfera, donde se desvanece gradualmente en el espacio exterior. Poco se sabe sobre esta capa en comparación con otras. Los aviones comerciales a menudo vuelan en esta capa para evitar turbulencias. Se encuentra entre la estratosfera y la termosfera, actuando como una barrera protectora.
Las auroras boreales y australes ocurren en esta capa, producto de las interacciones entre partículas solares y el campo magnético terrestre. La densidad del aire también disminuye a medida que se asciende. La ionosfera es un componente dinámico de la atmósfera.
Algunas moléculas escapan de la gravedad terrestre y se pierden en el espacio. La atmósfera protege la vida en la Tierra de varias maneras. Esto significa que hay menos moléculas de gas por unidad de volumen. La ionosfera, que se superpone a la termosfera y parte de la mesosfera, es crucial para las telecomunicaciones.
Aquí, la radiación solar ioniza los gases, creando la ionosfera. Aquí se forman las nubes, llueve y sopla el viento. Es un componente esencial del ciclo del agua y juega un papel importante en la formación de nubes y precipitaciones. La densidad del aire afecta la resistencia al movimiento de los objetos.
La troposfera, la capa más cercana a nosotros, alberga la mayor parte del clima que experimentamos. El estudio de estas capas es fundamental para comprender el clima y el tiempo. Las capas de la atmósfera no son límites rígidos, sino zonas de transición gradual. La mesosfera es la capa atmosférica donde la mayoría de los meteoritos se queman al entrar en la atmósfera terrestre.
Las actividades humanas están alterando la composición de la atmósfera. Los satélites artificiales orbitan en la termosfera. La presión atmosférica disminuye a medida que se asciende a través de las capas. La temperatura en la estratosfera aumenta con la altitud debido a la absorción de esta radiación.