11 características y fundamentos de la cooperación descentralizada
La evaluación continua de los resultados permite mejorar la eficacia de la cooperación. Todo esto contribuye a un desarrollo más equitativo y participativo. El fortalecimiento de las capacidades locales es un objetivo clave. Se busca la equidad territorial, reduciendo las desigualdades entre diferentes zonas.
La horizontalidad en las relaciones evita jerarquías y promueve la colaboración entre iguales. Se basa en la autonomía y la responsabilidad compartida entre diferentes actores territoriales. La sostenibilidad económica, social y ambiental es un objetivo prioritario.
Uno de los fundamentos clave es la subsidiariedad, priorizando la acción al nivel más cercano al ciudadano. La colaboración entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil es crucial. La articulación con políticas nacionales e internacionales es importante para lograr un impacto global.
Se construye así un modelo de desarrollo más inclusivo. Se busca así una mejora constante en la calidad de la cooperación. El intercambio de experiencias y conocimientos enriquece el proceso de aprendizaje. La formación y el intercambio de conocimientos son esenciales.
Se promueve la innovación social, buscando soluciones creativas a los desafíos locales. La participación ciudadana se fortalece a través de la información.
Se crea así un ambiente de transparencia y colaboración. El desarrollo debe ser respetuoso con el medio ambiente y beneficioso para la comunidad. Se crea así un ecosistema de cooperación más eficiente y efectivo. La articulación entre actores es fundamental para maximizar el impacto de la cooperación.
Se buscan soluciones que tengan un impacto positivo a largo plazo. La participación ciudadana activa es un pilar central, involucrando a la comunidad en la planificación y ejecución de proyectos. La flexibilidad y la capacidad de respuesta son fundamentales.